No aprendí a
quedarme quieta

Emigré antes de entender todo lo que eso significaba. Cambiar de país no fue solo cambiar de lugar: fue cambiar de identidad, de idioma interior, de forma de mirar.

Desde entonces hay tres cosas que atraviesan mi vida y mi trabajo: migrar, viajar y contar historias a través de la fotografía.

Viajar, para mí, no es escapar. Es observar. Es moverme para comprender. Es dejar que los lugares me transformen antes de intentar capturarlos.

Migrar me enseñó que el hogar no siempre es un punto fijo en el mapa. A veces es una sensación. Una luz. Una ciudad que, sin saber por qué, se siente como destino.

Y la fotografía es la forma que encontré para sostener todo eso. Para congelar lo que está a punto de desaparecer. Para darle cuerpo a lo que se siente pero no siempre se puede explicar.

M I C A M I N O

Nací en Guatemala

Aprendí en Galicia

Hoy mi casa es Valencia

Eso es lo que intento hacer con mi cámara: habitar el instante antes de que cambie.

── S O B R E M I